AFCON 2025: la caja de Pandora

La decisión tomada por la CAF por la cual despojan del título logrado hace dos meses a la selección de Senegal y proclaman a Marruecos nueva campeona de la Copa África, ha desatado, o más bien abierto, la caja de Pandora en el mundo del fútbol.

Nada más conocerse la polémica decisión de la CAF, se desató una oleada de apoyo a Senegal en redes sociales con miles de usuarios mostrando su repulsa y desacuerdo con la decisión de dar como campeona a una selección que durante todo el torneo demostró un espíritu deportivo muy pobre, por no decir inexistente.

Polémicas arbitrales (casualmente siempre en favor de la selección anfitriona, Marruecos), comportamientos inaceptables en la grada por parte de la afición local, y para rematar, en lo que debía ser la gran final del fútbol africano, el peor comportamiento posible por parte de algún que otro jugador marroquí, por mucho que luego se disculpara personalmente con los jugadores senegaleses. Ese será el legado de la Copa África 2025.

Un peligroso precedente: 1976

Más allá de la legalidad o la justicia que representa esta polémica decisión del ente federativo del fútbol africano, existe un precedente anterior y peligroso que ha sido rescatado por parte de la federación de fútbol de Guinea: la Copa África del año 1976.

Y es que en aquella edición, Guinea y Marruecos llegaban al último partido con opciones de ser campeonas: mientras Guinea necesitaba la victoria, a Marruecos le valía con un empate.

Todo parecía indicar que Guinea se proclamaría campeona cuando logró adelantarse en el marcador con un gol de Chérif Souleymane. Sin embargo, minutos después se produciría el episodio por el cual los guineanos reclaman ahora el títulos de campeones de aquella edición.

Los jugadores marroquíes decidirían abandonar momentáneamente el terreno de juego en protesta por una decisión arbitral que consideraron les perjudicaba notablemente. El partido se reanudaría y Marruecos se terminaría proclamando campeona gracias a un gol en los últimos minutos del encuentro.

Ahora, con el precedente creado por la AFCON, la postura de la federación senegalesa es clara: «Si la CAF ha decidido sancionar a Senegal en la edición de 2025, el mismo criterio debería aplicarse al pasado. Devuélvannos nuestro trofeo de la AFCON 1976».

Este reclamo sostiene que los principios disciplinarios deben ser aplicados siempre con coherencia, sin importar en qué año se produjeron los hechos y aunque la retirada de los marroquíes fuera momentánea, debe aplicarse el mismo criterio que se ha usado con Senegal.

El dilema de la CAF

Si la decisión tomado por la CAF respecto a Senegal y Marruecos ha desatado una oleada de protestas y cruce de acusaciones, aceptar el reclamo de los guineanos podría abrir la auténtica caja de Pandora en el fútbol africano. ¿Por qué?

El dilema radica en que en 1976 no existían muchas de las actuales reglas, como por ejemplo el artículo 84, por lo cual se entiende que aplicarlas de forma retroactiva supondría un caso sumamente complejo legalmente hablando.

Por el contrario, ignorar la reclamación de Guinea supondría reforzar las criticas que está recibiendo la CAF en relación a la falta de consistencia sobre sus decisiones.

Hasta el momento, la CAF no ha realizado declaración alguna respecto de la demanda de la federación guineana. Mientras tanto, el debate mundial sigue creciendo con Senegal negándose a devolver el trofeo y las medallas y una gran parte de la opinión pública respaldando a Senegal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *